Verdaderamente ya no se quién soy ni de dónde soy. No puedo decir que soy español, porque entonces la gente cree que perteneces a la extrema derecha. Ya ni tan siquiera soy igual que otro que vive a escasos kilómetros porque vivo en otra autonomía y no tengo los msimos derechos. No puedo ir con mi bandera rojigualda, porque te dicen que eres un facha. Ves la clase política española (ambas) y entran ganas de llorar, ahora ya hasta se justifica que alguien reciba regalos a cambio de favores empresariales y encima se quejan de que les persiguen. Y ahora se renuncia simplemente a decir que tirar una cabra de lo alto del campanario, o matar un toro, o ponerle unas antorchas en los cuernos,o tirarlos al mar o maltratar burros y un sin fin de vejaciones a animales más, es fiesta, es diversión, o como aquel pueblo vallisoletano al que declaran héroe por un año en las fiestas, al que mate un toro insertándole una lanza hasta darle muerte. Si esto es España, yo no quiero ser español.
9.23.09